Ven, Espíritu Divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
Amén
Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente, di al Señor: “Refugio mío, alcázar mío, Dios mío, Confío en ti”.
Él te librará de la red del cazador, de la peste funesta. Te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás: su brazo es escudo y armadura. Caerán a tu izquierda mil, diez mil a tu derecha; a ti no te alcanzará .
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo
Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre, y del Hijo.
Inspírame siempre…
…lo que debo pensar,
…lo que debo decir,
…cómo debo decirlo,
…lo que debo callar,
…cómo debo actuar,
…lo que debo hacer,
…para gloria de Dios,
…bien de las almas
…y mi propia Santificación.
Espíritu Santo, dame…
…Dame agudeza para entender,
…capacidad para retener,
…método y facultad para aprender,
…sutileza para interpretar,
…gracia y eficacia para hablar.
Dame acierto al empezar,
dirección al progresar
y perfección al acabar.
Amén




